Esto no me puede estar pasando, ¿en qué momento mi cerebro se ha reblandecido para llegar a pensar siquiera las últimas excentricidades que se me han pasado por la cabeza? Deben ser el calor o algún influjo exterior, yo no soy así.
Llevo varios días dándole vuelta a unas ideas inquietantes en grado sumo. Me explico, me cuesta muchísimo creer en el amor eterno, vamos esos de películas moñas, en plan flechazo amoroso, y tras infinitud de adversidades llegar al pleno goce amoroso. Nunca he creído en los amores de cuentos de hadas, es más ni siquiera he esperado ni mariposas en el estómago, ni fuegos artificiales, ni música de violines. Nunca he buscado un príncipe azul, ni un caballero andante.

He creído en los amores tranquilos, los que llegan de forma simple, sin alteraciones, donde la complicidad de ser amigos juega un papel mucho más importante, el tener los mismos objetivos, las mismas metas. No es una gran pasión, es verdad, pero creo que construyes algo más sólido, más compacto. Además en las horas bajas creo que te prepara para afrontarlo de una forma mucho menos traumática.
Tampoco he creído nunca en los 'parasiempre', si tenían que llegar pues estaba bien, pero no era mi meta en ningún momento, creer en el día a día y olvidarse de lo que sucediera en un mes, un año... y si un día no había "día siguiente" pues duele, te jodes y vuelves a empezar, pero no creía que pudiese acabarse el mundo, ni mucho menos. Además por mi forma de ser necesito tener por lo menos la posibilidad del cambio, aunque luego no quiera cambiarlo, pero debe existir.
Entonces, ¿por qué ahora me preocupan?¿Por qué todo el mundo busca un amor para toda la vida, un amor de película ? ¿hay una persona a la que elijes para toda la vida?¿Cómo es eso posible?
¿por qué ahora parece que los echo de menos? ¿Por qué ahora creo haber perdido algo? ¿Por qué creo merecer algo en lo que no creo?
Hay días que ni siquiera me entiendo yo.
Llevo varios días dándole vuelta a unas ideas inquietantes en grado sumo. Me explico, me cuesta muchísimo creer en el amor eterno, vamos esos de películas moñas, en plan flechazo amoroso, y tras infinitud de adversidades llegar al pleno goce amoroso. Nunca he creído en los amores de cuentos de hadas, es más ni siquiera he esperado ni mariposas en el estómago, ni fuegos artificiales, ni música de violines. Nunca he buscado un príncipe azul, ni un caballero andante.

He creído en los amores tranquilos, los que llegan de forma simple, sin alteraciones, donde la complicidad de ser amigos juega un papel mucho más importante, el tener los mismos objetivos, las mismas metas. No es una gran pasión, es verdad, pero creo que construyes algo más sólido, más compacto. Además en las horas bajas creo que te prepara para afrontarlo de una forma mucho menos traumática.
Tampoco he creído nunca en los 'parasiempre', si tenían que llegar pues estaba bien, pero no era mi meta en ningún momento, creer en el día a día y olvidarse de lo que sucediera en un mes, un año... y si un día no había "día siguiente" pues duele, te jodes y vuelves a empezar, pero no creía que pudiese acabarse el mundo, ni mucho menos. Además por mi forma de ser necesito tener por lo menos la posibilidad del cambio, aunque luego no quiera cambiarlo, pero debe existir.
Entonces, ¿por qué ahora me preocupan?¿Por qué todo el mundo busca un amor para toda la vida, un amor de película ? ¿hay una persona a la que elijes para toda la vida?¿Cómo es eso posible?
¿por qué ahora parece que los echo de menos? ¿Por qué ahora creo haber perdido algo? ¿Por qué creo merecer algo en lo que no creo?
Hay días que ni siquiera me entiendo yo.





