Cuando se cierra una puerta,pues abre una ventana. Es una frase de mi madre,yo nunca la lograba entender.
El trabajo, el esfuerzo y el no desfallecer, aunque no sea por el camino que habías pensado o elegido siempre tiene un premio. Posiblemente no el que esperabas o no cuando esperas.
Hay veces que cambiar el camino nos lleva a otro punto donde una nueva perspectiva nos aligera y nos lleva por otros senderos al lugar que queremos. Otras hay que seguir el camino por tedioso o fatigoso que nos parezca , porque los atajos son callejones sin salida.
En la vida no hay mapas ni brújulas así que perderse es fácil, pero el camino siempre estará allí.
PD Existen ocasiones en que sí hay señales para seguir el camino, hay que estar muy atento, pero si encontrais una, seguidla.
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