domingo, 14 de julio de 2013

Perspectivas

Debería pasar de lo que me hiere, en especial de personas que no entienden qué es la vida, en general y en particular. Debería dejar de preocuparme por lo que piensan gente que no tiene las suficientes "perspectivas" en su vida para entender de qué va lo que es vivir, de gente que vive encerrada en una burbuja pensando que son dioses en la tierra, de gente que vive tan encerrada en sí misma que ya sólo saben pensar en sí mismos. Sólo ven esa parte del mundo donde todo lo que sucede gira en torno a su alrededor, ellos son el ombligo sobre el cuál gira el sol. Sólo ven agravios hace ellos, sin ser capaces de ver el daño que causan más allá de su burbuja. No pueden o no quieren ver más allá, se olvidan que los demás son seres humanos, que sufren con sus desprecios, que intentan hacerles ver el mejor método para lograr un objetivo, aún sin saber ellos mismos si puede lograrse o no. No pueden apreciar que se cometen incoherencias porque se vive, se lucha y se decide en el mundo real, no en el mundo de las ideas como ellos. La lucha diaria te produce incoherencias, muchas veces porque te obliga a cambiar un punto de vista, porque te da la vuelta y te cambia la perspectiva, te obliga a pensar desde tantos puntos de vista que, al final, lo que creías con firmeza se va disolviendo, se resquebraja y ya no puedes ser coherente, aprendemos a vivir no a ser coherentes. Desde la burbuja es posible ser coherente hasta el final, jamás cambia tu punto de vista, jamás cambia la perspectiva, permaneces atado e inmovilizado, y jamás alcanzas una decisión. 
Vivir en una burbuja te lleva a convertirte en una especie de juez, fiscal y abogado, como si de un simple espectador de Gran Hermano, juzgando lo que otros hacen por tus valores y coherencias. 

Quizá debería dejar que no me vuelvan a herir esas personas, porque en el fondo las perjudicadas son ellas, no viven, sólo dejan pasar su existencia, igual es por eso por lo que intentan no dejar vivir. Por eso se vuelven desconfiados, envidiosos, egoístas... hasta llegar a un punto de amargura en el cual no permiten que los demás vivamos nuestras vidas. Al final cuando te coartan hasta tal punto decides largarte, dejar de vivir en ese estado sojuzgado y prejuzgado, con miedo a ser incoherente. Por fin te liberas, pero llega la hora del chantaje emocional, ahora se preocupan por lo que pensarán los demás, como si antes les hubiera importado mucho... Lo malo es aquellos que no pueden escapar, los que están bajo su influjo más directo, los que no tienen donde ir... ¿qué será de ellos? 

Porque yo ya no me siento herida, yo he conseguido escapar...pero ¿y ellos?




"[...]all i want to do
is be more like me
and be less like you[...]"

miércoles, 3 de julio de 2013