Hace bastante tiempo que iba al cine y no salía con la sensación de haber visto algo espectacular. Esta vez ha pasado, ir a ver una película y salir con ganas de volver a entrar en el cine para ver la misma película.
No voy a decir que hay que ir a verla sí o sí, si no te gusta Tarantino no te gustará la película y no merece la pena.
Pero si te animas, no decepciona. Acción, risas, sangre (a lo bestia!!), diálogos espectaculares, irreverencia y unas actuaciones brillantes. Todavía no sé cuál me gusta más Di Caprio, Samuel L. Jackson o Christoph Waltz (increíble en Inglourious Basterds ).



