[...] hacía feliz a la gente. Podías haber tenido un día amargo como el invierno, y entonces llegaba él y su optimismo y, con unas pocas palabras amables, te hacía darte cuenta de lo estúpidamente que te estabas comportando. [...] (*)
Desde siempre he tendido a rodearme de este tipo de personas, personas alegres, optimistas, soñadores, emprendedores... llamarlos como queráis, pero es este tipo de gente la que mueve el mundo, la que gracias a una sonrisa iluminan hasta la oscuridad más vasta.
Gracias.
(*) Elantris de Brandon Sanderson