Publiqué el otro día sin darme cuenta que hacía 2 años justos que empecé este blog, y eso merece una entrada, aunque sea por lo poco constante que soy, 2 años para mí es mucho, así que algo habrá que hacer ¿no?.
Y estaba en estas y no se me ocurre nada, ¿qué hacer exactamente en una fecha señalada? Las hay para hacer regalos, las hay para volver a encontrarse, para llorar, para reír..... pero en estas ¿qué se hace? Pues la verdad lo único que me sale es echar la vista atrás y ver cómo han ido las cosas, cómo han cambiado, cómo era antes y cómo soy ahora.
En ocasiones es divertido, ver cómo has mejorado lo que querías mejorar, otras no tanto pues en esta época que nos ha tocado no ha habido mucho por lo que echar cohetes.
Varias decepciones, cómo no en el ambiente laboral. Grandes incertidumbres laborales, ahora trabajo, ahora no, ahora tengo todo el tiempo del mundo, ahora sólo te permites 1/2 hora para comer y 5 horas para dormir. Lo peor el no poder hacer ningún plan de ningún tipo, vivir prácticamente al segundo, es agotador y mentalmente desgasta muchísimo. Un gran proyecto personal/laboral que llevaba varios años gestándose pues tiene que postergarse, en parte por la crisis, en parte por problemas personales, es una lástima porque la confianza depositada en alguien duele cuando no responde. Esa persona que decía ser de una manera pero resultó ser de otra, después de varias oportunidades te das cuenta que no quiere cambiar, que prefiere vivir en su burbuja. Lo peor de esta última decepción es que encima intentó culpabilizar a mí y a otra persona que lo ha dado todo por sacar adelante este proyecto precioso, pero bueno el que sólo sabe mirarse el ombligo es lo que tiene así que adiós y volver a empezar.
Más cambios, llegaron sin avisar en forma de una gran tormenta, dejó los restos del naufragio a la deriva casi sin poder rescatarlos, como muertos. Y aunque luego llegó la calma costó, recuperar uno a uno los restos, luego con paciencia y mucho cariño logré recomponerlos, ahora ya nunca serán los mismos de antes, pero ahora son más robustos y fuertes, porque aunque de forma diferente nuestros restos seguirán juntos.
Lo bueno, que también lo ha habido, fue poder celebrar una licenciatura largamente esperada lo que logró por fin dar una buena perspectiva a largos años de trabajo, sudor y lágrimas.
También llegó él, con su rock&roll, su sonrisa y su dulzura. Llegó sin avisar, y fue haciéndose un huequecillo del que ahora es imposible sacarlo (aunque tampoco quiero). Logró imprimir un nuevo ritmo a mi vida, más alegre y desenfadado y además ha prometido enseñarme a tocar la guitarra.
Sin olvidarme de ella, fuerte, valiente, con mucha determinación... pero en cuanto urgas un poco llegas a un corazón tierno y con mucho cariño.
¿qué nos deparará el próximo año? Esperaré estar por aquí para poder contarlo :)
De momento os dejo con la canción que más a sonado en mi reproductor. Es verdad que la he puesto en otra ocasión, pero nunca viene mal hacer un repaso.