jueves, 26 de abril de 2012

Le Passé Composé

O como diríamos  aquí , pretérito perfecto. Se utiliza para expresar acciones realizadas en el pasado y  que perduran en el presente.

Pontón de la Oliva (Madrid)
Me gusta mucho como suena la palabra pretérito, más que pasado; pero mucho más como suena:  "preterito perfecto".
Mi cabeza evoca imágenes de un pasado sin mácula. Imágenes sobre las que va cayendo una fina pátina  de tiempo, y poco a poco  la imagen se "rearma" y el recuerdo cambia; poco a poco desaparecen las penas, las lágrimas, la amargura y queda solamente la parte amable y hermosa del mismo.

Con cada repetición del recuerdo se borra una nueva  imperfección; y al final acabamos recreando recuerdos más hermosos, que  terminamos conservándolos tal y como nos hacen sentirnos mejor y más felices, como dice la canción "para no hacer la vida insoportable" (Frente a frente. Jeanette).

"Percibiendo en cada cosa esta misma soledad que ahora me inunda y me empuja a recordar que hubo otro tiempo, uno mejor, mejor". La Comedia Humana. La zona sucia Nacho Vegas.

lunes, 23 de abril de 2012

Día de....

No soy mucho  de celebrar los "días de...", principalmente porque se me olvidan, o estoy embutida en el día a día que al final no consigo sacar un ratito para disfrutarlos. Hoy he conseguido sacar "ese ratito" y os dejo con este documental que he recuperado de una entrada anterior para recordar este día (por ayer 22 de abril).




Y ya que estamos aprovecho y aquí van los regalos pertinentes para un gran día como hoy. 

La ROSA

 y el LIBRO


viernes, 13 de abril de 2012

El Artista Equilibrista

"Pasos de equilibrista...
¿Cuáles son los pasos del equilibrista?.
¿Los pasos vistos desde el espectador?. 
¿Acaso el equilibrista sería capaz de realizar su trabajo desde la óptica del observador?. 
Quizá, esa percepción le es ajena,o le debiera ser ajena.

Yo pienso que el equilibrista debe de encontrar su condición en su vocación por conseguir objetivos que no todo el mundo es capaz de realizar. Que en su proceso, se siente realizado y siente el vértigo del paso entre realidades. Pero ese empeño conlleva ciertos riesgos que tiene que ser capaz de abordar, asumir y superar.
Sin red, el equilibrista no es capaz de progresar. Sería un suicidio trabajar siempre con la tensión de escena, donde siempre es todo de verdad. No es posible. Si el equilibrista salta a escena pensando que algún día morirá en el escenario, acabará muriendo en él, porque está creando su propia realidad, está condicionando su camino.
Y si llega ese día, morirá en su vocación, le habrá matado su realidad. De algo hay que morir.
El espectador sólo ve esa tensión. Percibe ese momento como el último probablemente del equilibrista. Y siente ese vértigo.
Quizá, el equilibrista, sea otro concepto; va sorteando dificultades, constantemente en el límite, intentando la cuadratura del círculo, consciente de que el azar un día acabará desequilibrándolo. Un camino titubeante, que depende de las dificultades más que del propio camino. El camino lo marcan las dificultades, siendo éste una suerte de realidad vibrante determinada por las mismas, con lo que se convierte en un camino de mera subsistencia, de aguante y de irrealidad, donde su suerte está a merced del tamaño y condición de esas dificultades. De este modo todo es más sencillo. Dado que la realidad depende de las dificultades, son éstas las responsables de sus consecuencias. Son las que determinan las decisiones del equilibrista. Propicia la negación de éste ante sus propias dificultades y decisiones. Pero no es así.
La vida no es un camino de últimas oportunidades sino de primeras. Porque si no te mueres en el momento, la vida te obliga a que conviertas una última oportunidad en un proceso de subsistencia. El escalador también es un equilibrista. A veces, cuando va muy bien en una vía y se queda atrancado, baja unos pasitos para luego volver a subir, y acaba superando el punto en el que estaba. Si cuando se atasca piensa que es su última oportunidad, y no puede seguir subiendo sólo le queda saltar al vacío, porque no está dispuesto a retroceder, porque se culpa de ser incapaz de haberlo conseguido, y porque tiene el absurdo orgullo de no reconocer que se ha equivocado de lado. Pues al suelo. Es muy sencillo. Es preferible suicidarse a reconocer que te has equivocado. Pero tampoco tienes un mapa. Has de decidir por intuición, y a al intuición no se le puede exigir que sea infalible porque no lo es.

Quien haya inventado que no hay que equivocarse nunca, que hay que dar siempre lo máximo, el 100 %, que siempre hay que superarse, que siempre hay uno mejor que tú al que has de superar,....ese siempre se equivoca, nunca da el 100 %, nunca se supera y por supuesto siempre hay gente mejor que él. Todo el mundo, hasta los mosquitos. Ese vive en otra realidad.
El camino de la exigencia infinita sólo lleva a fracasar infinitamente.


Fíjate a veces cómo son las cosas: imagina que eres esa escaladora y que vas de la cuerda con un compañero, y que los dos vais sujetos el uno del otro. Imagina que te has atascado y no lo reconoces. Piensas que eres una inútil porque ya lo sabías tú, Manolete, Manolete. Eso, como no eres capaz de reconocer que eres humana y fallas mucho, te llena de ira, te recuerda lo que siempre llevas en la cabeza, lo incapaz que eres, lo inútil, lo mal que haces las cosas, lo bruta que eres, lo mal que entiendes siempre todo. Y ese sentimiento crece exponencialmente. Te desborda y te ciega. Ya no recuerdas ni dónde estás ni quién eres, porque has modificado la realidad. La has traspasado a un plano paralelo. Simplemente estás en el infierno. Pero no puedes ver. No ves que llevas a un compañero de tu misma cuerda, del que estás tirando hacia abajo, y que, como no ves, le estás metiendo en ese infierno. Él tiene dos opciones: o cortar la cuerda y sobrevivir, o dejarse caer contigo."


Lo escribiste para mí ¿recuerdas? Pero con tu afilado ingenio intuiste más de lo que creías, sabías más de lo que querías hacer ver.
Hoy cortamos la cuerda.Hoy hemos caído, hoy hemos sobrevivido.
Hoy seremos mejor que ayer, hoy podemos ser amigos.

Y hoy vuelvo a ser El aragonés errante (Enrique Bunbury) ,"un artista equilibrista, a punto del traspiés" (uff todavía me siento extraña cuando escucho la letra y me siento tan identificada ¿seremos así en esa tierra?)

jueves, 5 de abril de 2012

Origen

"La semilla que sembremos en la mente de ese hombre dara como fruto una idea, esa idea lo definirá, podría llegar a cambiarlo por completo."
Inception (2010)

Pues sí, me siento como en la película, creyendo que mi mente ha sido totalmente usurpada y que están implantando ideas por doquier sin que yo pueda hacer nada por evitarlo.
Sé que no es posible, creo que es como una metáfora de cómo las experiencias adquiridas mientras vivimos van cambiando la configuración mental y así surgen nuevas ideas, que dan paso a nuevos sentimientos y estos, junto con las ideas, pueden llegar a revolucionar nuestro mundo interior y hacernos cambiar.


"¿Cuál es el parasito más resistente? Una idea. Solo una idea de la mente humana puede construir ciudades. Una idea puede transformar el mundo y cambiar todas las reglas."
Inception (2010)

Pues es lo que me pasa ahora, una idea germinó en mi mente, no sé ni cuando ni donde, supongo que fue como un fogonazo, y aunque la desheché rápidamente de mi mente por absurda, estúpida y totalmente fuera de lugar, debió gustarme y se quedó instalada en algún recondito lugar, agazapada y esperando el momento oportuno para salir adelante, en el momento más inesperado, y dispuesta a quedarse.
Y vaya si se quedó, ahora no pasa un día sin que aparezca, incluso, a veces, varias veces. Sé que es una idea totalmente irrealizable, y como he dicho antes estúpida y fuera de lugar, pero se ha hecho fuerte y ahí sigue. Consigue que pasa la mitad de mi tiempo fantaseando con ella, incluso ha despertado instintos que pensaba que yo no tenía y sentimientos que pensaba olvidados a estas alturas.
Esa idea me revulve por dentro, me hace replantearme muchas cosas que he ido construyendo a lo largo de los años y que yo esperaba que fuese para otros muchos más, pero ahora no estoy segura. No sé si quiero cambiar las reglas de mi vida. No estoy segura de que pueda cambiar las reglas de mi vida.

No debería ni siquiera haber aparecido por esta cabecita loca pero es cada vez más fuerte, cada vez más resistente, y con demasiado tiempo libre para pensar no sé donde puede llegar. Y yo sin poderla sacar de mi cabeza.

Losing my religion. R.E.M.

lunes, 2 de abril de 2012

Descubrimientos VIII

Por ser hoy un día especial, un pequeño regalo.


Espero que os guste.