"[...] viven siempre avergonzados, temerosos, inseguros, frágiles.
Aquellos que aguantan la respiración por no molestar. Actores secundarios de su propia peli.[...].
[...]hunden el cuerpo en su asiento (o en su mundo), bien juntas las piernas, y las manos posadas como plumas sobre las rodillas, pegadito siempre su cuerpo a la puerta (por si tuvieran que huir, de sí mismos tal vez) mientras miran ojipláticos la calle, las luces, los coches y las luces y la calle.[...]
[...]Cómo son capaces de subsistir en una ciudad tan despiadada y cruel como ésta. Cómo pueden sus rostros mostrar temor delante de esa gran manada de lobos salvajes que es Madrid, capital del tonto el último y el sálvese quien pueda.[...]
[...]Viajan porque tienen que viajar pero siempre con su disfraz de aire."
Extracto de Entrada "Frágil en la ciudad de las piedras" . Blog Ni libre ni ocupado, del periodico 20 Minutos.
A la vuelta de casa, en el metro, alguien se ha dejado el periodico de ayer en el vagón y me ha dado por leerlo. Como las noticias más o menos las conocía pues me he dedicado a leer los blogs.
Me he sentido tremendamente identificada ya que es como me sentía cunado llegué a Madrid, tan fuera de lugar.
El tiempo ya ha pasado y poco a poco me he ido aconstumbrado a esta ciudad, al final no es tan hostil y cuando comprendes su forma de ser es como un gran salón donde se reúnen multitudes, donde aprender y escuchar es lo más importante.
Pero sigo mirando ojiplática las luces, la calle, la gente... mas ahora porque quiero empaparme de esta gran ciudad. Ya no queda nada de la razón que me trajo aquí, pero al final me han encontrado razones que no me dejan irme de aquí.
A la vuelta de casa, en el metro, alguien se ha dejado el periodico de ayer en el vagón y me ha dado por leerlo. Como las noticias más o menos las conocía pues me he dedicado a leer los blogs.
Me he sentido tremendamente identificada ya que es como me sentía cunado llegué a Madrid, tan fuera de lugar.
El tiempo ya ha pasado y poco a poco me he ido aconstumbrado a esta ciudad, al final no es tan hostil y cuando comprendes su forma de ser es como un gran salón donde se reúnen multitudes, donde aprender y escuchar es lo más importante.
Pero sigo mirando ojiplática las luces, la calle, la gente... mas ahora porque quiero empaparme de esta gran ciudad. Ya no queda nada de la razón que me trajo aquí, pero al final me han encontrado razones que no me dejan irme de aquí.
Frágil La Vela Puerca.
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