Se estrena en las pantallas de cine una película de la adaptación de la novela "Tres metros sobre el cielo" de Federico Moccia.
Tengo entendido que ,en una de las novelas de este escritor, una pareja de enamorados "sella" su amor con un candado, y que, gracias a esa tradicción inventada para la novela, muchos puentes han sido llenados de candados cerrados y las llaves arrojadas al agua, por multitud de parejas deseosas de "encadenar" su amor.
¿Alguien ha pensado alguna vez que es una aberración? El hombre y la mujer cierran un círculo donde sólo caben ellos dos. Encerrados, aislados, y además tiran la llave, así nadie podrá abrir el círculo y rescatarlos en un momento dado.
¿Desde cuando el amor se puede "encadenar"?
El amor necesita ser libre y desarrollarse en libertad de ambos, ninguno pertece al otro como para "encerrarlo" con un candado. La imagen que me viene a la cabeza es la de unos amantes que, inseguros del amor de su pareja ,se aseguran el ponerse un collar para expresar tanto a quién poseen como por quién son poseídos.
Si alguien me propusiera encadenar mi amor pondría pies en polvorosa inmediatamente.No entiendo a los que lo encuentran romántico.
Es peligroso encerrarse tanto, al final la realidad se distorsiona y terminas dando tus ojos a la otra persona ( como en otra película, "Te doy mis ojos") para ver y verte a través de los ojos de tu pareja, dejando de ser tú mismo.
Es peligroso encerrarse tanto, al final la realidad se distorsiona y terminas dando tus ojos a la otra persona ( como en otra película, "Te doy mis ojos") para ver y verte a través de los ojos de tu pareja, dejando de ser tú mismo.
Si seguimos produciendo ese tipo de imágenes en el colectivo, en especial el adolescente (dónde han sido más famosas este tipo de novelas), poco se puede hacer cuando se intenta cambiar la imagen del amor como posesión, y todas las consecuencias que ello pueda traer a la larga.
Si algún día encuentras a aquel príncipe ya no pensarás así.
ResponderEliminarNunca pensaré así. Para mí es una aberración.
ResponderEliminarAdemás si el "principe" piensa así se convertirá en carcelero y eso no es bueno para un buen final feliz.
Es que para mi forma de ver no interpretas bien lo que simboliza, no creo que simbolice lo que tú explicas, pero alla tú.
ResponderEliminarBueno los símbolos son un lenguaje de interpretación.¿Cómo lo interpretas tú?. Por ver si tengo que cambiar de opinión.
ResponderEliminarPero creo que es un símbolo demasiado tradicional para mi gusto. Para mí el amor no es tan tradicional. No sé, igual es que considero el amor de otra forma.
No, mejor mi interpretación me la guardo para mí.
ResponderEliminarVaya, ¿Y me vas a dejar en una ignominiosa ignorancia?
ResponderEliminarSin que sirva de precedente sí, es que no me ha gustado el sentido que ha tenido alguna de tus reflexiones, pero las respeto por supuesto.
ResponderEliminarMe sorprende que no quieras entrar en debate.
ResponderEliminarSólo son reflexiones y puntos de vista,igual el tuyo me da una nueva perspectiva que yo o no he descubierto o no he podido experimentar.
Podría ser, pero no va a ser.
ResponderEliminar¿podría saber cuál ha sido el sentido de la reflexión que no te ha gustado?
ResponderEliminarNo es por incomodar, en serio,es una cuestión de ver otro punto de vista. Hay veces que soy pelín radical y suelto lápidas en vez de comentarios.
ResponderEliminarTachas a los que piensan diferente a ti como poco menos que maltratadores en potencia y no quiero ni voy a entrar en polémicas sobre el asunto.
ResponderEliminar¿En serio piensas que estaba hablando de eso?.
ResponderEliminarLlevo como 15 minutos intentandolo contestar,y me he quedado sin palabras.
Ten por seguro que un símbolo, una palabra o un gesto encierra mucho más de lo que podemos llegar a comprender muchas veces.
Pero en este caso la reflexión no trataba sobre eso, los tiros iban por otro lado.
Te puedo asegurar que cuido mucho mis palabras en estos temas, no es fácil de tratar, ni de hablar y jamás haré una presunción como la que aseguras.
Mencionas la película "Te doy mis ojos" y dices textualmente "poco se puede hacer cuando se intenta cambiar la imagen del amor como posesión, y todas las consecuencias que ello pueda traer a la larga".
ResponderEliminarEra para ejemplificar el poder debastador que tiene algo tan simple como un símbolo, algo tan insignificante como un juego entre una pareja.
ResponderEliminarEn la sociedad en la que vivimos donde se consumen símbolos sin entender el significado, y dejando sólo el contenido exterior de ese símbolo puede ser mucho más peligroso de lo que nos imaginamos.
Además, lo que puede traer a la larga son muchas más cosas. Y es verdad, la más peligrosa es la que tú comentas.
Pero el texto siempre habla de cómo la pareja se encierra en sí misma, ambos dos por igual, no estoy ni tachando a unos de maltratadores ni a otros de víctimas.
Pero cabe esa interpretación.
ResponderEliminarEfectivamente, cabe esa interpretación, como caben otras muchas, tanto para el símbolo, como para el escrito.
ResponderEliminarYa ves, soy muy poco romántica, y por desgracia creo más en los príncipes que se transforman en ranas, que en las ranas convertidas en príncipe.
( y no es alegato de absolutamente nada, aunque tenga ese derecho).
Me quedo con una ranita que se deje ver desde el principio como es y que no me prometa absolutamente nada.
Yo pienso que el romanticismo es importante, en todo hay algo de romántico que es lo que nos gusta y atrae.
ResponderEliminarSoy anónimo 2 jejeje...
ResponderEliminarY es importante, pero hay que saber buscar nuevos símbolos para las nuevas relaciones entre las parejas, sobre todo aquellos en los que el amor es entendido como una sumisión o un intercambio de intereses ( y lo siento mucho, pero en casi todos los casos sale perdiendo la mujer por el rol cultural inculcado durante tantos y tantos años).