domingo, 9 de octubre de 2011

No habrá paz para los malditos

Es una calma tensa, y en mi cabeza siempre sonando  esta música, por descontado.
Nadie se mueve, todo es silencio, compacto, denso, espeso,casi palpable; esperando que suceda algo, cualquier cosa. Porque suceder sucederá, no se sabe ni el qué , ni el cuando, y ya nadie recuerda ni el porqué. Todos sabemos que al final la balanza caerá de algún lado, todos esperan que sea el suyo.

La imagen son dos pistoleros, por supuesto ¿uno bueno y otro malo? Nunca llegaremos a saberlo. Se evalúan, miradas desafiantes, destilando odio, estudiando cada gesto, cada arruga, cada expresión, cada no-expresión, cada 'tic' imperceptible, mientras intentan permanecer impasibles para no denotar ni siquiera el más leve pensamiento.




Cualquier duda en el momento inoportuno puede ser mortal.
La tensión crece, nadie está dispuesto a ceder, pues cada uno tiene sus principios y valores por bandera; antes muerto que vencido.

2 comentarios:

  1. Una sensación muy común entre los vaqueros!!
    La has descrito a la perfección!! Me he visto de repente en uno de mis muchos duelos!! jajajaja

    Un beso con olor a pólvora!!

    ResponderEliminar
  2. Y supongo que saldrías ganando, en ese último segundo, para no perder intriga.

    Saludos

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.