"Pasos de equilibrista...
¿Cuáles son los pasos del equilibrista?.
¿Cuáles son los pasos del equilibrista?.
¿Los pasos vistos desde el espectador?.
¿Acaso el equilibrista sería capaz de realizar su trabajo desde la óptica del observador?.
Quizá, esa percepción le es ajena,o le debiera ser ajena.
¿Acaso el equilibrista sería capaz de realizar su trabajo desde la óptica del observador?.
Quizá, esa percepción le es ajena,o le debiera ser ajena.
Yo pienso que el equilibrista debe de encontrar su condición en su vocación por conseguir objetivos que no todo el mundo es capaz de realizar. Que en su proceso, se siente realizado y siente el vértigo del paso entre realidades. Pero ese empeño conlleva ciertos riesgos que tiene que ser capaz de abordar, asumir y superar.
Sin red, el equilibrista no es capaz de progresar. Sería un suicidio trabajar siempre con la tensión de escena, donde siempre es todo de verdad. No es posible. Si el equilibrista salta a escena pensando que algún día morirá en el escenario, acabará muriendo en él, porque está creando su propia realidad, está condicionando su camino.
Y si llega ese día, morirá en su vocación, le habrá matado su realidad. De algo hay que morir.
El espectador sólo ve esa tensión. Percibe ese momento como el último probablemente del equilibrista. Y siente ese vértigo.
Quizá, el equilibrista, sea otro concepto; va sorteando dificultades, constantemente en el límite, intentando la cuadratura del círculo, consciente de que el azar un día acabará desequilibrándolo. Un camino titubeante, que depende de las dificultades más que del propio camino. El camino lo marcan las dificultades, siendo éste una suerte de realidad vibrante determinada por las mismas, con lo que se convierte en un camino de mera subsistencia, de aguante y de irrealidad, donde su suerte está a merced del tamaño y condición de esas dificultades. De este modo todo es más sencillo. Dado que la realidad depende de las dificultades, son éstas las responsables de sus consecuencias. Son las que determinan las decisiones del equilibrista. Propicia la negación de éste ante sus propias dificultades y decisiones. Pero no es así.
La vida no es un camino de últimas oportunidades sino de primeras. Porque si no te mueres en el momento, la vida te obliga a que conviertas una última oportunidad en un proceso de subsistencia. El escalador también es un equilibrista. A veces, cuando va muy bien en una vía y se queda atrancado, baja unos pasitos para luego volver a subir, y acaba superando el punto en el que estaba. Si cuando se atasca piensa que es su última oportunidad, y no puede seguir subiendo sólo le queda saltar al vacío, porque no está dispuesto a retroceder, porque se culpa de ser incapaz de haberlo conseguido, y porque tiene el absurdo orgullo de no reconocer que se ha equivocado de lado. Pues al suelo. Es muy sencillo. Es preferible suicidarse a reconocer que te has equivocado. Pero tampoco tienes un mapa. Has de decidir por intuición, y a al intuición no se le puede exigir que sea infalible porque no lo es.
Quien haya inventado que no hay que equivocarse nunca, que hay que dar siempre lo máximo, el 100 %, que siempre hay que superarse, que siempre hay uno mejor que tú al que has de superar,....ese siempre se equivoca, nunca da el 100 %, nunca se supera y por supuesto siempre hay gente mejor que él. Todo el mundo, hasta los mosquitos. Ese vive en otra realidad.
El camino de la exigencia infinita sólo lleva a fracasar infinitamente.
Fíjate a veces cómo son las cosas: imagina que eres esa escaladora y que vas de la cuerda con un compañero, y que los dos vais sujetos el uno del otro. Imagina que te has atascado y no lo reconoces. Piensas que eres una inútil porque ya lo sabías tú, Manolete, Manolete. Eso, como no eres capaz de reconocer que eres humana y fallas mucho, te llena de ira, te recuerda lo que siempre llevas en la cabeza, lo incapaz que eres, lo inútil, lo mal que haces las cosas, lo bruta que eres, lo mal que entiendes siempre todo. Y ese sentimiento crece exponencialmente. Te desborda y te ciega. Ya no recuerdas ni dónde estás ni quién eres, porque has modificado la realidad. La has traspasado a un plano paralelo. Simplemente estás en el infierno. Pero no puedes ver. No ves que llevas a un compañero de tu misma cuerda, del que estás tirando hacia abajo, y que, como no ves, le estás metiendo en ese infierno. Él tiene dos opciones: o cortar la cuerda y sobrevivir, o dejarse caer contigo."
Lo escribiste para mí ¿recuerdas? Pero con tu afilado ingenio intuiste más de lo que creías, sabías más de lo que querías hacer ver.
Hoy cortamos la cuerda.Hoy hemos caído, hoy hemos sobrevivido.
Hoy seremos mejor que ayer, hoy podemos ser amigos.
Quien haya inventado que no hay que equivocarse nunca, que hay que dar siempre lo máximo, el 100 %, que siempre hay que superarse, que siempre hay uno mejor que tú al que has de superar,....ese siempre se equivoca, nunca da el 100 %, nunca se supera y por supuesto siempre hay gente mejor que él. Todo el mundo, hasta los mosquitos. Ese vive en otra realidad.
El camino de la exigencia infinita sólo lleva a fracasar infinitamente.
Fíjate a veces cómo son las cosas: imagina que eres esa escaladora y que vas de la cuerda con un compañero, y que los dos vais sujetos el uno del otro. Imagina que te has atascado y no lo reconoces. Piensas que eres una inútil porque ya lo sabías tú, Manolete, Manolete. Eso, como no eres capaz de reconocer que eres humana y fallas mucho, te llena de ira, te recuerda lo que siempre llevas en la cabeza, lo incapaz que eres, lo inútil, lo mal que haces las cosas, lo bruta que eres, lo mal que entiendes siempre todo. Y ese sentimiento crece exponencialmente. Te desborda y te ciega. Ya no recuerdas ni dónde estás ni quién eres, porque has modificado la realidad. La has traspasado a un plano paralelo. Simplemente estás en el infierno. Pero no puedes ver. No ves que llevas a un compañero de tu misma cuerda, del que estás tirando hacia abajo, y que, como no ves, le estás metiendo en ese infierno. Él tiene dos opciones: o cortar la cuerda y sobrevivir, o dejarse caer contigo."
Lo escribiste para mí ¿recuerdas? Pero con tu afilado ingenio intuiste más de lo que creías, sabías más de lo que querías hacer ver.
Hoy cortamos la cuerda.Hoy hemos caído, hoy hemos sobrevivido.
Hoy seremos mejor que ayer, hoy podemos ser amigos.
Y hoy vuelvo a ser El aragonés errante (Enrique Bunbury) ,"un artista equilibrista, a punto del traspiés" (uff todavía me siento extraña cuando escucho la letra y me siento tan identificada ¿seremos así en esa tierra?)

La vida te va ofreciendo oportunidades pero muchas las dejamos escapar creyendo que tiene que ser así y despues nos lamentamos. Pero lo que nos hace desperdiciar muchas es el miedo a equivocarnos y eso lo llevamos dentro como humanos que somos. Lo que esta claro es que la vida empieza todos los días y unas veces saldremos airosos y otras nos equivocaremos pero siempre tenemos que ser capaces de prender de ello. Un bessito
ResponderEliminarHola Men, es verdad en la vida hay muchas oportunidades que rechazamos por los miedos a tantas cosas.
ResponderEliminarHay que perder muchos miedos porque nunca sabes cuando una equivocación se convertirá en una nueva oportunidad, como me dijeron una vez:" la vida no se basa en una última decisión, si no que es la primera de muchas", que es lo que querían transmitirme con este escrito.
Besos guapa!!
¡Bueno, entonces no hay tiempo que perder, hay que llegar a ser como el equilibrista! :)
ResponderEliminar¡Me has dado ánimos, jamás hay que mirar abajo! ;)
¡Adieu!
hola francesita!! Me alegra que te haya dado ánimos ;)
EliminarCiao!